La comarca de El Rincón de Ademuz acoge en su término algunos de los paisajes naturales más hermosos de la Comunidad Valenciana.
El primer rasgo diferenciador de estas tierras es precisamente su situación geográfica: la comarca está separada del resto de la provincia de Valencia por una franja de 15 kilómetros.
Es una tierra de mestizaje, enclavada entre las provincias de Cuenca y Teruel, pero con un sentimiento profundamente valenciano.
El territorio es accidentado y abrupto, con enormes contrastes: en las montañas y cerros destacan los hermosos bosques de sabina y pino albar; en las vegas de los ríos hay fértiles huertas con gran variedad de hortalizas y frutas. La capital de la comarca, Ademuz, se encuentra situada en el alargado valle del río Turia, también conocido en esta zona como el río Blanco.
El visitante encuentra en estas tierras enormes posibilidades para el disfrute de la naturaleza y el tiempo libre. La zona está preparada para que los excursionistas disfruten de un entorno natural privilegiado, con una variada flora y fauna mediterránea.
La señalización de senderos de pequeño recorrido facilita al caminante el diseño de múltiples itinerarios por lugares que recuperan los tradicionales caminos y sendas rurales.
Los aficionados a la caza y a la pesca también tiene en la comarca los bosques y ríos adecuados para la práctica de sus deportes favoritos.
El rincón de Ademuz es una de las comarcas valencianas donde las propias peculiaridades hacen de ella un lugar especial. Hay que resaltar en primer lugar que es un enclave valenciano situado entre tierras aragonesas y castellanas, concretamente entre Cuenca y Teruel. Es un caso similar al enclave catalán en tierras francesas: la pequeña población de Llívia. Un paraje natural y rural que a pesar de que territorialmente no tiene contacto propio con la comunidad valenciana, mantiene la identidad cultural propia de ésta, lo que la magnifica aún más entre todos los que nos llamamos valencianos.
Geográficamente está rodeada al norte por los montes Universales y la sierra de Javalambre y al sur por la sierra de Tortajada.
Resaltan varias cumbres en su accidentado paraje, destacando Cerro Calderón con 1839 m, superando así al Penyagolosa en Castellón con sus 1814 m, y convirtiéndolo en el pico más alto de la comunidad; también destaca el Pico del Gavilán con 1747 m, y la Cruz de lo tres reinos, con sus nada despreciables 1555 m, todo un paraíso para los amantes del montañismo y de la naturaleza en particular.
El río que baña sus tierras es el Turia, también conocido como Guadalaviar en su zona más alta. Son dos los afluentes que hay que destacar, el Ebrón y el Bahilgues, los cuales han conformado en algunas de las zonas por las que discurren una serie de bellísimas gargantas que en ciertos tramos se complementan con cascadas y saltos de agua de espectacular belleza.
No hay que olvidarse del rico biosistema que caracteriza a esta región, con una flora rica y variada, propia de la zona de alta montaña como la sabina, el carrasco el pino, el enebro… y una fauna también diversa localizada en sus montes como el siempre presente zorro, el ciervo, el jabalí, la gineta, la ardilla común; en sus ríos, como el barbo, la trucha, la nutria o el tejón… sin olvidarse de las multivariadas aves, codornices, perdices, urraca, búhos, algún buitre leonado y la majestuosa águila real.
Se encuentra a 136 Km. de Valencia y está conformada esta comarca por una serie de municipios, que orgullosos abren sus puertas a todos aquellos que eligen este enclave para disfrutar de una estancia relajada, en contacto con la naturaleza, y con una gran diversidad de actividades culturales, gastronómicas y festeras, entre las que destacamos los mercados medievales, la feria de la manzana, los museos etnográficos…
El rincón de Ademuz cuenta demográficamente con unos 2600 habitantes, repartidos en siete municipios y unos 17 núcleos poblacionales. Si bien aún mantenemos cierto desconocimiento de los orígenes de éstos, si sabemos que hasta mediados del siglo XIII en que fue conquistada por el rey Jaime de Aragón, las poblaciones eran musulmanas y serían incorporadas al reino de Valencia. A lo largo de varios siglos han estado en diversas manos como las del señorío de Montesa, pero nunca dejó de pertenecer a Valencia, excepto en dos ocasiones, ambas consecutivas; una durante el brevísimo reinado de José I y otra como resultado de la división administrativa por las cortes de 1812, pero en 1823 volvió a pertenecer a Valencia hasta nuestros días.
No hay que olvidarse de su sabrosa gastronomía, esas gachas, las migas, el puchero, los embutidos, la deliciosa miel y sus inmejorables y variadas manzanas…
Acercarse al rincón es adentrarse de lleno en un paraíso de luz, color y sabor dónde podrán disfrutar por igual un fin de semana que unas vacaciones más largas.
Cuenta además con muchos servicios de asistencia al ciudadano. Destacan siete municipios: Ademuz Castielfabib Torrebaja La Puebla de San Miguel Vallanca Casas Altas Casas Bajas