Del árbol a la cocina: las mejores recetas con manzana de hielo

Se la conoce como la “manzana helada” porque es tan dulce que el azúcar que contiene se cristaliza y parece hielo. Es la manzana esperiega, una variedad que crece solamente en el Rincón de Ademuz.

Esta manzana es un producto estrella dentro de la repostería tradicional de la comarca del Rincón de Ademuz, donde algunos de los platos tradicionales son a base de manzana esperiega, tanto en dulces como en acompañamiento de platos principales en las comidas festivas.

¿Quieres probar alguna de estas deliciosas recetas? 

Esperiega: una manzana única de Ademuz

 

La esperiega es única por triplicado: por su sabor, por ser autóctona y por crecer en un lugar único. Ademuz es un rincón hermoso, de montaña, que creció en las provincias de Teruel y Cuenca, aunque sus raíces están en Valencia.

La Comarca del Rincón de Ademuz es un lugar olvidado por muchos y desconocido por otros. En este rincón de Valencia no crecen las típicas naranjas sino las manzanas más especiales. La esperiega se desarrolla en este entorno de montaña, repleto de valles que abarcan todos los frutales. Por las condiciones climáticas y por la situación, la floración de los manzanos es más tardía en el Rincón de Ademuz, de forma que la recolección es también posterior a los ciclos habituales de recolección de manzanas en otros lugares 

Este año la fiesta se celebra el 14 y 15 de noviembre.

Vecinos y visitantes de Ademuz podrán disfrutar de múltiples actividades con la gastronomía como protagonista. La manzana esperiega se ha convertido en la bandera hortofrutícola del municipio. ATRA ( Alojamientos Turísticos Rincón de Ademuz) apuesta por esta fiesta con la idea de compartir con el mundo este producto autóctono tan exclusivo, que tiene unas propiedades culinarias excelentes, demostrado por entendidos de la alta cocina.

La recolección de la esperiega comienza a mediados de octubre y aguanta, por sí misma, hasta los meses de abril o mayo en perfectas condiciones.

Es una de las manzanas que mejor aguantan el frío de los meses invernales. Además, una vez recogidas, las esperiegas se suelen mantener 20 o 30 días en casa. Es ahí donde comienza su transformación: mudan sus tonos verdes en amarillo, y los colores rojos (que despiertan el apetito), se hacen más vivos. 

 

Leer más